lunes, 7 de marzo de 2011

Esos días que comienzas con el pie izquierdo.

Esos días en los que te levantas , estás muy cansada y con mala leche. 
Vas al instituto, y aún te va peor, y tienes ganas romper a llorar en medio de clase, pero te aguantas por no hacer el ridículo. Te enfadas con tus amigas, por que las tratas mal. Miras mal a tus profesores y compañeros.
Chillas, te deprimes, y esperas que alguien te pegue un tiro.
Quieres llegar a tu casa, para tirarte en la cama y no volver a levantarte nunca. Pero antes de nada tienes que ir a baloncesto. Te echan la bronca, y te haces daño en un dedo. Sabiendo que pronto tendrás el partido más importante de tu vida.
Hoy he tenido un día de esos. Quiero irme a la cama y morirme. Pero ahora recuerdo, que la vida está lleno de días cómo estos. Días que sería mejor ni haberte levantado de la cama.
Estos días son los que me recuerdan que mañana será un día estupendo. Saldrá el triple de bien que lo normal. 
Y si es mentira tampoco importa, mejor engañarme y ser feliz, que decirme la verdad y estar triste, ¿verdad? 
Mañana sé lo que va a pasar; Me levantaré sonriendo, y muy feliz. Iré al instituto y me lo pasaré genial, mis amigas se partirán la caja conmigo, y los profesores me mirarán bien.
Iré a baloncesto y el entrenador me felicitará, por el duro esfuerzo. Y llegaré a casa y pensaré  'Por favor , que nunca se acabe este día'. Pero al día siguiente, puede que se vuelvan a torcer las cosas. Así de dura es la vida. Pero por lo menos podemos mentirnos a nosotros mismos, y hacer cómo si nunca hubiera pasado nada.
Así, que quien tenga un día como este, lo único que le digo es que mañana será mejor, está demostrado científicamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario