Y es cuando te das cuenta que nada volvera a ser como antes.
Que los dos fingireis que os habéis perdonado y sois los mejores amigos del mundo. Que podréis llamaros 8 veces al día, o quedar 3 veces al día para ir a la playa, o a dar vueltas. Que él te volvera a pedir salir, pero tu no sabras que decir. Porque ya sabes, que nada será como antes.
Las miradas no serán las mismas, ni los besos. Siempre quedará la pregunta '¿Y si él me hace esto?' o '¿Y si volvemos a cortar y terminamos igual de mal que la primera vez?'.
Siempre habrá algo que no irá bien, que no cuadre entre vosotros. Entonces, lo correcto sería decirle que no. Pero, ¿a ti te gusta lo correcto? A mí tampoco.
Sabes que vas a sufrir, y que te hará mucho más daño que la primera vez, porque tarde o temprano cortaréis. Las relaciones no duran para siempre, ni mucho menos.
Sabes que despúes le odiarás más que nunca, pero te da igual. Lo único que voy a decir, es una cosa; Tírate a la piscina, al abismo o cómo lo quieras llamar. Pero lanzate.
Que te de igual lo que pase despúes, eso no lo sabe nadie.
Vive, ríe, pasatelo bien. Y si para eso tienes que sufrir un poco , sufres. ¿Al fin y al cabo no va de eso la vida?
De cometer errores, aprender de ellos, y repetirlos. De meter la pata hasta el fondo, y pedir perdón. De reírte de ti misma. De morirte de vergüenza. De reírte de la gente. De cagarte en todo. De disfrutar.
De todo eso va la vida. ¿Pero quién decide de verdad que qué va la vida?
Pues tú; Tú elijes el camino, elijes tu futuro, elijes tu vida.
Elijes con quién pasarla y cómo vivirla.
Elijes el ' por qué' de las cosas.
Que no te de miedo lo que se avecina, vale la pena.
Por que una vida, merece la pena, merece mucho más.
Merece vivirla.
Lanzate y estrellate, despúes levantate como si nada.
Sigue, vuelve a lanzarte, caete, levanta.
Levántate.
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